Custodia compartida, con perdón

By unpadre

Si uno se da un paseo por cualquier buscador (es decir, por Google) y teclea las palabritas mágicas, descubre un mundo de tensión. La “custodia compartida”, lejos de ser un motivo de encuentro, es una referencia para la pelea.

Los padres que la exigen es porque no se les deja ver a sus hijos. Hay que reconocer, sin embargo, que la mayoría de los papás, cuando en el momento de la separación su abogado lo menciona, se ponen pálidos y tienen una respuesta rápida: “que no, que no, que yo sólo quiero verle los fines de semana”.

Algunos grupos feministas alegan que la custodia compartida sólo se puede practicar si los dos progenitores están de acuerdo. Es un poco tautológico, es cierto, porque es algo así como decir: el acuerdo les vale a ustedes si ustedes se ponen de acuerdo. Además, exigen que, si no hay pacto, los nenes se vayan con la mamá. Pero también tiene su parte de lógica, porque sin su dosis de buen rollito la custodia compartida parece inviable.

Pero, si no hay acuerdo, ¿qué se puede hacer? Interesante el artículo sobre el asunto de Francisco Serrano Castro, juez de familia de Sevilla, publicado en El País hace unos días (como no encuentro el original, dejo esta transcripción: ojo, que no es de un blog neutral…).

Yo tengo suerte. Y me lo he trabajado. Gracias a ello, mi hijo de cinco años pasa la mitad de los días en casa de su madre y la otra mitad en la mía. Vivimos los dos progenitores cerca del cole. Vamos juntos a las reuniones de clase y compartimos café y llamada telefónica cuando nuestra paternidad/maternidad lo necesita. No estábamos casados y nuestro acuerdo no está firmado. Para más inri, yo tengo otra pareja, con la que convivimos mi hijo y yo (él, cuando le toca). Y todo va bien. Somos gente pacífica.

Mi hijo parece feliz, no sé, al menos como sus compañeros del cole.

A partir de ahora, cuando tecleéis en Google “custodia compartida” haced el favor de pensar un poco en nosotros, en las dos familias de mi hijo. Mejorará vuestro karma.

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4 comentarios para “Custodia compartida, con perdón”

  1. Juan María Dice:

    Me gusta el blog.

    No obstante, yo le quitaría la tilde al solo de la cabecera.

    Un saludo. Espero que no te moleste verme transitar por estas tus intimidades, aunque veo desde ya que en alguún extremo no estamos de acuerdo.

    Custodia compartida, como punto de partida, incluso en caso de desacuerdo…

  2. unpadre Dice:

    Gracias, Juan María.

    En cualquier caso, yo no he dicho que no sea partidario de la custodia compartida como punto de partida. Supongo que seguramente es lo mejor.

    Por otro lado, pongo tilde a “sólo”, porque lo he hecho toda la vida y porque, al menos por ahora, me lo permite la Real Academia de la Lengua.

  3. Juan María Dice:

    Dices: “Pero también tiene su parte de lógica, porque sin su dosis de buen rollito la custodia compartida parece inviable”

    Y me gustaría hacerte una pregunta: ¿No te parece que cuando se tiene la sartén por el mango como lo tienen las compañeras-ex-esposas-madres-de-nestros-hijos se está propiciando que no haya buen rollito?

    Otra cosa. Dices que tienes suerte y que te lo curraste. Y me hago otra pregunta. ¿y los que no hemos tenido suerte pero también nos lo hemos currado? ¿Tú defiendes la ley tal como está, solo (sin tilde) porque a ti te ha ido bien y has tenido suerte? ¿Es ético depender de la suerte en asuntos de famlia…?

    Un saludo

  4. unpadre Dice:

    Supongo que tienes razón. En tu caso, es evidente que es una injusticia.

    Pero, como decía en el post, me preocupa que no haya acuerdo. Y me asusta que casi todos los hombres que conozco no se ocupen de nada relativo a sus hijos. En el Apa del cole de mi hijo, por ejemplo, apenas hay algún padre.

    En cualquier caso, creo que los varones se merecen la custodia de su hijos. Y, si hasta la separación no han trabajado en sus vástagos, que aprendan a hacerlo después…

    Respecto a “solo”, sólo puede remitirte a la Real Academia de la Lengua.

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