Israel es un país que avergüenza. Aunque celebra elecciones democráticas en su territorio mantiene una relación feudal con la vecina Palestina.
Este vídeo muestra a un soldado disparando a sangre a un civil palestino, ya detenido y maniatado. No lo hace con municiones reales, sino con una bala de plomo rodeada de plástico. Tengo en casa un par de esas balas: si las dejas caer de una mano a otra, con una distancia de unos quince centímetros, te hace daño en la palma. También he visto radiografías, en Jerusalem, de esas balas “de plástico” incrustadas en cráneos de palestinos. Son tan pesadas y se disparan a tanta velocidad que son capaces de romper el hueso.
Al chaval palestino parece que “sólo” le han destrozado el pie. Seguramente no vuelva a andar bien en su vida. Pero lo mejor es el final del vídeo, que muestra a media decena de israelíes, casi todos de paisano, totalmente relajados después de haber visto la agresión.
Vía Público, sobre un vídeo de Betselem, el Centro Israelí de Información sobre los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, y fue grabado por una niña palestina.
2 Agosto 2008 a las 11:40 am |
Yo creo que Israel nunca dejará de cometer aberraciones contra el pueblo palestino, su función es sembrar el rencor en los corazones de los árabes y musulmanes, para que las fabricas de armas siguan vendiendo armas a los arabes.
un saludo.